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Diez sentencias condenan
a seis empresas de apuestas
deportivas por prácticas abusivas

Fallo judicial contra Bet365 por impago de premio en 2017 

  • La Justicia considera que modificar las cuotas es cambiar “unilateralmente” una de las partes “esenciales” del contrato en “perjuicio” del consumidor
  • Limitar las cuentas de los jugadores es otra práctica condenada por la Justicia española
  • La ley obliga a la DGOJ intervenir ante los reclamos de los jugadores pero hasta ahora deja que resuelva la Justicia

El día que a Álvaro le bloquearon la cuenta online se cansó. Llevaba meses viendo como sus premios se reducían drásticamente una vez que ya los había ganado apostando y solo porque Bet365 así lo decidía. Entonces les escribió para negociar. Reclamó la mitad de los 4.400 euros que él entendía que le debían y pidió que le activaran de nuevo la cuenta. La empresa no quiso ceder y Álvaro optó por la vía judicial.

Podría haber llevado su reclamo ante la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) que tiene entre sus funciones “resolver las reclamaciones que puedan ser presentadas por los participantes contra los operadores” así como “asegurar que los intereses de los participantes y de los grupos vulnerables sean protegidos”, según la ley del Juego 13/2011. Sin embargo, decidió ir directamente a la Justicia porque ya conocía casos en los que la administración se había desentendido frente a quejas similares.

Álvaro, que prefiere ocultar su apellido porque el juego todavía “está mal visto”, apostaba a una cuota, el número por el que se multiplica la cantidad apostada para calcular el premio potencial, y una vez disputado el partido la empresa decidía reducirla. Apuestas ganadas a una cuota de 1,95 euros dice que las cobraba a 1,02 porque la empresa “decidía modificarla”.

Contactó a Ernesto Hernández, un abogado valenciano que ya había presentado demandas contra casas de apuestas, y juntos decidieron comenzar un proceso contra la empresa por la reducción de los premios. Hernández veía mucho más clara una victoria por reducción de cuotas que por el bloqueo de la cuenta.

Bet365 solo le permitía recoger información sobre las apuestas hechas en los últimos 12 meses así que solo juntó 14 jugadas en las que el premio había sido reducido. Cada vez que la empresa realizaba una modificación de la cuota le avisaba por correo electrónico y, por lo tanto, tenía evidencias que respaldaban su demanda.

Álvaro empezó a jugar de forma recreativa en 2009. Si bien nunca se dedicó exclusivamente a apostar, con el paso del tiempo cada vez le dedicó más horas. Para ganar, según dice, el objetivo era identificar las ligas donde se pagase más por la victoria del favorito.

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Términos y condiciones para crear una nueva cuenta | Bet365

Así se volvió experto en la liga de fútbol de Estonia, de Rumanía, ligas femeninas o partidos de tenis juveniles. “Ahí ellos fallan más en la cuota y tú tienes que saber de ese deporte”, explica. Pero Bet365, que asegura ser “la casa de apuestas online más grande del mundo”, le bloqueó la cuenta en 2016 tras haber ganado cerca de 40.000 euros en un año.

Los términos y condiciones, que hay que aceptar obligatoriamente para crear una nueva cuenta en la mayoría de las casas de apuestas deportivas en internet, advierten que pueden existir modificaciones de cuota. “Bet365 se reserva el derecho de denegar, total o parcialmente, cualquier apuesta realizada a su entera discreción. Todas las apuestas son realizadas a entera discreción y riesgo del cliente”, advierten. Incluso en sus condiciones tienen limitadas las ganancias máximas.

Fueron casi dos años entre que Álvaro presentó la demanda a principios de 2016 y que la jueza Yoanna María Sánchez Merino del Juzgado Nº 13 de Primera Instancia de Palma de Mallorca condenó a Bet365 a pagar 4.423 euros y los costes del proceso. Mientras, la empresa modificó su domicilio social dos veces, de Madrid a Barcelona y luego a Palma de Mallorca. El juzgado de Madrid se declaró incompetente por ese traslado.

Finalmente la Justicia resolvió que los cambios en las cuotas son una “práctica abusiva” porque modifican “de forma unilateral” uno de los “elementos esenciales del contrato” en perjuicio del consumidor. Así lo señala el fallo de la jueza Sánchez Merino que condenó a Bet365. Estos argumentos se repiten en las otras ocho sentencias firmes contra casas de apuestas de siete jueces distintos a las que accedió esta investigación.

Bet365 (3), Bwin (2), Circus, Betsson, Juegging y Luckia también han tenido fallos contrarios por modificación de cuotas. Los montos reclamados van desde los 600 euros hasta los 4.400 de Álvaro. El argumento siempre es el mismo: es una práctica abusiva reducir el premio del cliente de forma unilateral.

La propia Ley del Juego asegura en su artículo 15.3 que “la relación entre el participante y el operador habilitado constituye una relación de carácter privado, y por tanto, las disputas o controversias que puedan surgir entre ellos estarán sujetas a los Juzgados, sin perjuicio del ejercicio de la potestad sancionadora ejercida por la Comisión Nacional del Juego dentro de las competencias reconocidas en esta Ley”. Sin embargo, la DGOJ siempre elige no entrometerse.


"Para ganarle a las casas de apuestas lo que tienen que hacer es estudiar. La mayoría
son jugadores recreacionales. Yo empecé perdiendo dinero hasta que te das cuenta
que lo divertido no es jugar, es ganar"

Álvaro, jugador que demandó a Bet365

A pesar de que en una respuesta para esta investigación el organismo asegura que el impago de premios “es una infracción de la normativa del juego”, en algunas ocasiones no interviene y deja que sea la Justicia la que resuelva.

La Ley del Juego prevé sanciones de hasta 50 millones de euros por “el impago injustificado y reiterado de premios que corresponden a los jugadores”, una acción tipificada como “infracción muy grave”.

LIMITACIONES DE LAS CUENTAS

Álvaro evitó reclamar ante el organismo público que regula el sector, pero hay otros casos que al menos intentan obtener ayuda de la DGOJ, aunque sin mucha suerte. Fue el caso de Miguel Figueres, un ingeniero de caminos, puentes y canales, que decidió demandar a la empresa Bet365 por limitar su cuenta. Había ganado cerca de 8.000 euros en distintas apuestas de tenis y, desde entonces, los montos que podía apostar se vieron afectados.

Figueres sabía que su cuenta estaba limitada porque en determinados partidos de ese deporte no podía apostar más de 10 euros cuando amigos suyos no tenían restricciones. Primero preguntó a la empresa, pero le respondieron que no encontraban ningún problema en su cuenta. Luego, presentó su reclamo ante la DGOJ, pero el organismo adujo que era un problema entre un privado y un particular y se desentendió. Si bien ya había presentado una demanda por este tema, por diferencias con el abogado Ricardo Fábrega decidió comenzar el proceso nuevamente y ya prepara un segundo intento con otro jurista.

En el caso de las limitaciones, la administración asegura que se debe “analizar si la causa responde a alguna de las contenidas en la normativa” y si eso no sucede, verificar si está “recogida en el contrato de juego y ver si resulta legítima o abusiva”. Sin embargo, la Justicia ya falló sobre este tema y consideró abusivas las limitaciones de cuentas.

La empresa Bet365 fue condenada por limitar las cuentas. En Valencia, 15 jugadores presentaron una demanda porque la empresa había decidido cerrarles las cuentas o limitar la cantidad que podían apostar.

La Justicia condenó a la empresa porque consideró que las cláusulas que, en los términos y condiciones, establecen que Bet365 se “reserva el derecho a cerrar o suspender el registro de usuarios de un cliente” y la que establece “la denegación total o parcial de cualquier apuesta realizada a su entera discreción” son abusivas, según la sentencia a la que accedió esta investigación. Bet365 apeló esta sentencia, pero el juez José Luis Gómez Moreno rechazó el recurso.

Esta es la primera sentencia por limitación de cuentas. Ahora las empresas del juego han recibido sentencias contrarias frente a los dos mecanismos que utilizaban para limitar a los jugadores ganadores.

Este reportaje intentó contactar con las empresas a través de JDigital, una asociación que agrupa a las principales empresas del sector, pero no obtuvo ninguna respuesta.